12 Nov 2023

Una acción orientada

Deseo de hallazgo

Verónica Pagola

Recibo una llamada de urgencia: un joven confiesa a sus padres que hacía un tiempo venía pensando en suicidarse.

Su desempeño académico no era sobresaliente como se esperaba, finalmente no estaba seguro que sus estudios se correspondieran con la orientación que deseaba. No encontraba otra salida.

Se lo interroga si ha considerado la posibilidad de no continuar esa carrera, claramente sorprendido exclama: ¿se puede?

En el texto “Jacques Lacan: observaciones sobre su concepto de pasaje al acto”Jacques Alain Miller da indicaciones clínicas muy precisas que intentaré aislar para poder transmitirles la potencia que encuentro en este texto.

Afirma que Lacan toma al suicidio como paradigma del acto propiamente dicho, quitándole todo lastre patológico, resaltando cómo en el pasaje al acto se devela la estructura fundamental del acto.

Veamos en detalle por qué semejante afirmación. ¿Cuál es la estructura fundamental del acto que el pasaje al acto revela?

  1. El acto abre las vías de una certeza más allá de los embrollos del pensamiento y la represión.
  2. En el acto el sujeto no es el mismo antes que después, se produce una mutación, por eso de alguna manera en todo acto se trata de un “suicidio del sujeto”, que podrá renacer de otra manera. César no es el mismo antes y después de cruzar el umbral significante que implicaba el Rubicón.
  3. En el acto hay algo de transgresión, un atravesamiento de un código simbólico. Es claro el ejemplo del paso del Rubicón por Julio César. No es tanto el esfuerzo físico lo que lo hace acto, de hecho es un río poco caudaloso, sino el hecho de que Julio César desafió al cruzar el límite autorizado por la ley romana.
  4. Esto nos lleva a que en todo acto hay un ¡No! proferido al Otro.
  5. Un último punto que quisiera destacar es que para que haya acto es necesario un decir que encuadre y que fije ese acto.

Volvamos al joven que pensaba y pensaba sin poder salir de la inhibición, el suicidio se le planteaba como salida frente a ese impasse del pensamiento.

Podemos imaginar que ante la imposibilidad del acto, fantaseaba con un pasaje al acto que lo salvara de la indeterminación, finalmente hace un llamado al Otro, y esto lo conduce al análisis.

Habría que señalar que en el suicidio hay un rechazo a la palabra que lo desencadena, a diferencia del acto donde a posteriori se puede dar cuenta de esa mutación subjetiva.

Al no poder enfrentar a sus padres, decirles que no deseaba seguir estudiando esa carrera que cumplía con los ideales familiares, decirles que ¡No!, salir de la escena se le presentaba como la única salida, a costa de su desaparición.

La asociación lo llevó de la orientación vocacional a su orientación sexual. Sabía que era homosexual desde chico, pero lo había rechazado por considerarlo no apropiado.

Esta subjetivación, este rodeo por el decir, le permitió salir de la inhibición sin el empuje al pasaje al acto, rescatando su causa enmudecida que palpitaba agonizante, bajo el peso de los ideales.


NOTAS

  1. Agradezco con alegría la invitación de la Revista de la EOL Sección Santa Fe, a compartir un hallazgo de este precioso texto.