Puntuaciones acerca de “La partenaire desvanecida”

Lectura del Seminario

Sabina Serniotti

Para dar la clase que preparé para ustedes hoy, les traigo lo que me interrogó del título que J-

A. Miller puntúa: ¿qué es la partenaire desvanecida? Se trata del partenaire sexual, en el

lugar de Otro sexo. Ahora ese “la”, ¿hace referencia a la mujer?

La primera ubicación que encuentro, es que, este capítulo forma parte de un grupo de cuatro que Miller agrupa bajo la rúbrica: “El Otro: De la palabra a la sexualidad”, donde vamos haciéndonos una idea de que el Otro como lugar de la palabra, cambia y se desliza hacia la sexualidad. Algo del sitio de la palabra se desvanece; vamos a tratar de seguirlo a Lacan en su planteo.

Elegí del texto de la clase dos frases para trabajarlas, porque encuentro allí una tensión que a medida que avanza la clase, se van articulando dos niveles:

Cito: ¿El ser hablante es hablante por causa de alguna cosa que sucede con la sexualidad, o esa cosa que sucede con la sexualidad es porque él es hablante?[1]

Segunda nota: Subrayo entonces que en el nivel superior la relación basada en la desaparición, en el desvanecimiento de la existencia de uno de los partenaires que deja el lugar vacío para la inscripción de la palabra, no es privilegio de ninguno de los dos lados”[2]

En la primera frase encontramos la problemática del ser hablante, y en la segunda donde está hablando del Universal y el existe, en el desvanecimiento se trata de una existencia. Aquí vuelvo a encontrar la tensión, por un lado, la pregunta por el Ser y por otro, la existencia.

Retomando la lectura que vamos haciendo juntos, de los capítulos previos a éste, en el Seminario Bi-Anual, recordemos que Lacan se sirve de la topología matemática para encontrar una escritura lógica; una escritura para la relación sexual -que no hay-. Dónde, recurriendo a la lógica proposicional, se formula preguntas: ¿qué sucede con el universal en el terreno sexual, en el hombre y en la mujer?

Al introducir a la sexualidad como una función en lógica, la función llamada sexualidad está definida por el hecho de que los sexos son dos: uno y Otro. Dado que, en el lugar del Otro, Lacan va a proponer un vacío ¿con que nos encontramos?

Es en respuesta al libro publicado por Simone de Beauvoir, “El segundo sexo”[3], donde la filósofa existencialista investiga sobre la condición de la mujer en las sociedades occidentales, plantea la paradoja que la mujer es considerada por la cultura como la Otra.

Lacan afirma: sexos son dos, lo que no hay es segundo sexo, porque el Otro sexo no existe. En el lugar del Otro, va a proponer un vacío, donde se inscribirán los efectos de la palabra, es decir que, la posibilidad de que articule el lenguaje depende de este vaciamiento.

Sexos son dos, pero la función es única, la función fálica vale para ambos sexos, FI de x, y eso produce la complicación. Hay discordiade uno y de otro lado no estamos en la misma posición.

Al mismo tiempo va a trabajar sobre los enunciados concernientes acerca de la sexualidad, para ubicar ¿cuáles referencias tomamos? Allí nos habla del modelo animal; la imagen animal de la copulación como modelo de relación sexual y de las esencias chinas Ying y Yan, constatando que, si la relación sexual fuera articulable, tendríamos dos universales definidos por la posibilidad de relación entre uno y el otro.

Ahora bien, insiste la pregunta ¿Que nos da la ilusión de la relación sexual? Es el lenguaje el que introduce lo universal y con él la ilusión de la relación sexual. Que no haya dos universales, es el argumento lógico del no hay relación sexual.

Entonces en el lugar del Otro sexo, del héteros, Lacan marca un vacío, ¿Por qué insiste con marcar un vacío con el lenguaje?

Lacan va hacer una marca mediante algo suplementario la A mayúscula, con la que marca a ese Otro como vacío. Agrega entonces una letra la h, delante de la palabra, escribiendo Hotro y Huno.

Ustedes recordarán que Lacan inicia este Seminario introduciendo puntos suspensivos en el título mismo y en el primer capítulo, precisa que, con esos signos está marcando un vacío, como único modo de atrapar algo con el lenguaje.

Entonces, primero lo hace con los signos y luego aquí marca el vacío con una letra. Con la letra que se distingue en el alfabeto por no poder pronunciarse, la h tiene la marca de un vacío, un vacío de sonido. Y como consecuencia, es una letra que solo se la reconoce si se la lee, no se escucha. Lacan afirma: “es un modo no tan malo de hacer escuchar la dimensión del Uno que está en juego“[4].

¿Por qué la relación sexual no puede escribirse?

Lacan en su esfuerzo lógico busca una escritura. Va a afirmar que, a la relación sexual no hay modo de escribirla como toda. Se hace una pregunta muy lúcida respecto a sus fórmulas:

¿estaría él mismo, intentando justamente escribir la relación sexual? Allí, se ve a Lacan agarrarse de la topología, para darle autoridad a esta escritura, dentro de la concepción matemática, con los términos función y argumento.

La articulación precisa de los dos niveles que retoma de los prosdiorismos de Aristóteles (el del Universal y el del Existe) muestra que solo en la discordia se funda la oposición entre los sexos, en la medida que estos no podrán instituirse a partir de un universal. De un lado, tenemos el universal fundado en una relación necesaria con la función fálica y del otro lado una relación contingente.

Por el contrario, a nivel de la existencia hallamos una oposición que consiste en la anulación, en el vaciamiento de una de las funciones: la del Otro. Y ese vaciamiento, como dijimos, encierra la posibilidad de la articulación del lenguaje. Ahora, si del lado del ser tenemos el Uno y del lado del Otro tenemos el vacío: Entonces ¿qué relación?

Frege y el origen topológico del lenguaje

Lacan va a cuestionar el estatuto del inconsciente como ser de lenguaje; lo vemos bien en la primera frase donde se pregunta ¿qué le da el Ser al ser hablante? ¿la sexualidad?

¿Qué es ese ser absolutamente inaprensible? Un ser que solo llega a ser por medio del símbolo, que está obligado a pasar por dicho símbolo para sostenerse ¿un ser sin ser?

Muy brevemente extraigo algunas piezas sueltas de las complejas elaboraciones de Frege, acerca del concepto de inexistencia que menciona en este capítulo. No solo porque el desvanecimiento del partenaire -dice Lacan- se trata de una existencia, sino para intentar seguirlo en sus argumentos de la lógica, de la función fálica y el origen topológico del lenguaje.

G. Frege[5] se pregunta si es gracias al lenguaje que aprendemos a contar. ¿Cómo surge el uno? ¿De dónde? y se trata de algo más fundamental: es la realidad la que se sostiene en el

número. Es su obra da una respuesta a la génesis de los números naturales, a partir de los fundamentos lógicos de la aritmética.

El Uno no surge de la nada, el cero no es la nada, tampoco es la ausencia del Uno. El cero es la condición de establecimiento de la serie de los números enteros, y sólo a partir de él se puede engendrar el Uno. Sin 0 y Uno no habría 2. Por eso Lacan unos capítulos atrás, dice que el 0 es el significante de la inexistencia.

La existencia es definida como una propiedad del concepto, existe si está dentro de un concepto, dejando de lado todo argumento ontológico.

La inexistencia entonces funda la falta. El Uno comienza a nivel del 1 que falta y el conjunto vacío lo representa. El conjunto vacío no contiene elementos, sin embargo, es 1. El 0 cuenta como 1 porque Frege hace del vacío un concepto de lo idéntico a sí mismo.

No voy a detenerme en la complejidad que tienen estos desarrollos sobre la existencia de dos tipos de Unos, solo voy mencionar algo bastante simple y es que, esta lógica, hace funcionar la existencia a partir de una inexistencia del Todo. Inclusive, me sirvió para hacerme esta pregunta: la inexistencia de la relación sexual ¿de qué modo se encuentra vinculada con la existencia del inconsciente?

Luego de leer varias veces el capítulo, me resultó interesante pensar, cómo Lacan ya no está buscando el origen del lenguaje en la ley, en las leyes – lo que sería equiparable a la gramática del lenguaje en este aspecto-, sino que está pesquisando por fuera de ello, insistiendo con el origen topológico. Está investigando en la matemática, en los números, lo que puede ayudarlo a encontrar una imposibilidad lógica. Cuando define la topología, dice: “de la combinación significante que la matemática pura puede ayudarnos a concebir”[6].

Lacan va a articular los prosdiorismos aristotélicos a su manera. Va a localizar que el estatus de lo universal, es decir, del Todo en psicoanálisis, adquiere la figura de una excepción, a partir de la existencia de un Uno que no. Tiene que quedar un Uno afuera, para que se arme el todo. Hay aquí un paralelo con el conjunto; como lo veíamos en Cantor[7], donde hay que agregarle un conjunto vacío a la teoría para que se sostenga[8]. De allí que, descubrimos que el estatus de lo universal adquiere la figura de una excepción, correlativo del vacío del Otro. Y llegamos a la formulación: “La escritura S de A tachada, significa que el Otro está ausente desde el momento en que está en juego la relación sexual“[9].

Del lado masculino el todo, se arma en base a esta excepción del Uno que no, y del lado femenino tenemos, no la excepción, sino su inexistencia, o también se puede expresar como la negación de la excepción que es correlativa a la negación del universal. “La existencia tiene su sustento en una afuera que no es”[10].

La figura de la inexistencia de la excepción del lado de la mujer, a nivel lógico, es lo que hace que falte el límite que cierra el conjunto del universo de discurso. De allí que, La mujer como la lalengua, sean considerados por Lacan como conjuntos abiertos.

Me resultó muy interesante ver como Lacan, para cernir la no hay relación sexual, precisa la escritura lógica de la imposibilidad. Donde el concepto de inexistencia que va a aplicar a la inexistencia de la relación sexual, del todo del goce, lo inspira para continuar desplegando sus desarrollos respecto al no todo.


NOTAS

  1. Lacan, J., (1971-1972), El Seminario, Libro 19, o… peor, Buenos Aires, Paidós, 2012, p. 93.
  2. Lacan, J., (1971-1972), El Seminario, Libro 19, o… peor, Buenos Aires, Paidós, 2012, p. 102 (continua) Intentemos ahora despejar lo tocante al parentesco entre lo universal y nuestro asunto, el enunciado por el cual los objetos deberían repartirse en dos todos de equivalencia opuesta. Habría entonces si fuera posible, dos universales definidos por el solo establecimiento de la posibilidad de una relación entre el uno y el otro o entre el otro y el uno”
  3. Beauvoir, S.,(2007). “El segundo sexo”.Editoral Debolsillo.
  4. Lacan, J., (1971-1972), El Seminario, Libro 19, o… peor, Buenos Aires, Paidós, 2012.
  5. Frege, G.,(1972). Los fundamentos de la aritmética. Editorial Laia.
  6. Lacan, J., (1971-1972), El Seminario, Libro 19, o… peor, Buenos Aires, Paidós, 2012.
  7. Ibid.
  8. Miller, J.-A., Matemas II,Manantial, Segunda Parte “La lógica del significante”, Buenos Aires, 1986.
  9. Ibid.
  10. Rabinovich, D., Sexualidad y Significante,Cap. IV Lo real de lalengua y La mujer. Manantial, Buenos Aires, 1986.