¿Qué se va pensando entre Parménides, Platón y Lacan?

Lectura del Seminario

Gonzalo Torrealday

Para abordar la referencia de Lacan al Parménides de Platón me propongo pensar de qué manera y por qué motivo se sirve de la misma en el Seminario 19, “…O Peor”, para eso haré un breve recorrido del contexto y la estructura de la Obra de filósofo para finalizar con el giro que imprime Lacan.

Contexto y discusión en el Parménides de Platón

El Parménides de Platón es un diálogo tardío del autor, en él se encuentran, en un diálogo ficticio, Parménides, el filósofo presocrático, Sócrates y Zenón de Elea.

Con este texto, Platón, discute con otros filósofos de su época: Antístenes, Meliso de Samos. También interpela su propia teoría, revisando y poniendo en tensión las contradicciones de su obra.

Para Antístenes existían objetos, con propiedades en sí mismas y el logos podría nombrarlos correctamente o no, de acuerdo a la capacidad del hablante. Antístenes entendía, de ese modo, a las ideas platónicas, como un agregado teórico innecesario.

Por otra parte Meliso de Samos era un seguidor de Zenón, Platón consideraba a Zenón un mal lector de Parménides. Este último planteaba la unidad del ser y la inexistencia del no ser, Zenón interpretó que no habría movimiento posible ni alteridad, cosa que a Platón le parecía absurda.

El diálogo de Platón va situando, en la obra, estos desvíos teóricos y ubica una paradoja lógica en el Ser de Parménides que va derivando, durante el desarrollo del diálogo, en la constitución de un Uno dividido.

Estructura del diálogo

La historia que se desarrolla en el diálogo es contada de un modo indirecto: un personaje la escucha de otro personaje. Es claro que a Platón no le interesaba la veracidad de lo ocurrido, sino la operación teórica que estaba produciendo.

Zenón de 40 años pronunció una conferencia a la que asistió un Parménides de 65 años y un Sócrates de 20.

La conversación se desarrolla en tres etapas, primero Sócrates dialoga con Zenón, después Sócrates con Parménides, después Parménides con Aristóteles (homónimo del conocido filósofo).

Sócrates, como acostumbraba hacer con algunos interlocutores, ridiculiza a Zenón, demostrando que leyó mal a su maestro, equivocando la dirección al deducir de su obra que el movimiento no existe.

Platón considera a Zenón padre de la erística e interpreta sus argumentos como nihilistas ya que deduce del ser la inexistencia de lo múltiple. Esta porción pareciera condensar la crítica a los Eleatas.

Parménides toma la palabra y parece dejar un poco confundido al jóven Sócrates quién se va quedando sin argumentos, imposibilitado de sostener su teoría de las ideas, las cuales van perdiendo entidad ontológica. En esta porción del diálogo pareciera discutir con Antístenes, filósofo contemporáneo de Platón.

Antístenes planteaba que los nombres de las cosas provenían de la cualidad de las cosas; Platón aquí hace un giro, propone que los nombres de las cosas provienen de los nombres de las cosas.

Parménides le pregunta a Sócrates: “Cada pensamiento es de Nada?”, Socrates responde: “No, es de algo”, Parménides continúa: “¿Es de algo que es?”, “Si”, dice Sócrates, y Parménides concluye: “”Y eso que es, es Uno?”.

De esta manera queda situado el Uno como algo distinto del lenguaje pero a su vez como algo a lo que el lenguaje remite como exterioridad. Esto permite a Platón plantear que las ideas adquieren significación de otras ideas pero estas remiten a un inefable, exterior a la palabra: el Uno, del cual no se puede hablar más que por rodeos,.

Esta es la salida que propone Platón para el relativismo que postula la sofística.

El Uno de Platón, el giro de Lacan

En la última porción del diálogo asistimos a una conversación entre Parménides y Aristóteles, en la que Parménides expone las propiedades y paradojas de Uno, desarrollando ocho postulados sobre el Uno y el Ser.

Esta última parte de la obra, con apariencia tautológica, va rodeando un elemento imposible de decir, exterior al lenguaje, que va adquiriendo entidad positiva bordeada por la palabra pero exterior a esta.

El nivel de paradoja y tautología de esta porción es tal que muchos lectores de Platón, a lo largo de la historia del pensamiento consideraron este diálogo como un mero ejercicio dialéctico, como una práctica introductoria para aspirantes a ingresar a la academia, incluso hasta como una larga broma de Platón.

Resulta imposible resumir las vueltas del diálogo, vale la pena leer la obra porque logra un efecto en el lector. Una abusiva extracción del enredado recorrido podría hacerse de la siguiente manera:

Si el Uno es uno se excluye a lo Otro, por lo tanto no puede existir. Si el Uno es, tiene dos propiedades: ser y unidad, por lo tanto es dos, lo que lo hace imposible. Si la alteridad es, el Uno es Otro, lo cual es imposible, si el Uno no es, o bien lo Otro es Uno o bien es imposible.

Lacan, a lo largo del Seminario 19 hace un giro magistral, se sirve del finísimo trabajo del Platón, de esa extracción del Uno por fuera del lenguaje y lo negativiza.

Parménides, aquel antiguo filósofo rey, del que poco sabemos, responde al relativismo de la sofística como amo y funda así la ontología.

Platón en su lectura de Parménides desmonta el discurso del amo separando al Uno del Ser. Eso arma una verdad más allá de las palabras.

Lacan usa ese Uno de Platón como un acceso, como una puerta, a una ex-istencia.

Toma la posta, divide al Uno de Platón y vacía al Ser. Lacan no es un filósofo, no se orienta por la ontología, tampoco apunta a un ente prediscursivo, como psicoanalista apunta a un vacío constituido a partir del Uno del significante.

Es a partir de ese Uno, de esa marca fundante que se borra, que Lacan constituye una falta en el ser, una ex-istencia, para operar con una ausencia, constituida a partir del propio significante y no como un ente trascendente al mismo.


NOTAS

Textos de orientación:

  • PLATÓN. (2009). “El Parménides” Buenos Aires. Gredos.
  • CORDERO, N. L. (2016). “Platón Contra Platón, La Autocrítica del Parménides y la Ontología del Sofista”. Buenos Aires. Biblos.
  • CORDERO, N. L. (2017) “El Descubrimiento de la Realidad en la Filosofía Griega”. Buenos Aires. Colihue.
  • CORNFORD, . F. M. (1989). “Platón y Parménides”. A. Machado Libros SA. LACAN, J. (2012). “El Seminario 19…o peor”. Buenos Aires. Paidós.
  • MILLER, J. A. (1896/ 1999). Clase III, 19 de Noviembre De 1986 y Clase IV 3 de Diciembre de 1986 En: “Los Signos del Goce”. Buenos Aires. Paidós.
  • MILLER, J. A. El Ser y el Uno, Clase VII, 16 de Marzo de 2011 y Clase VIII, 23 de Marzo del 2011, Inédito.